Opinión

Patricio Cornejo
@PatoCornejo
Periodista del Grupo Caravana

 

Me preguntaban cuando se salió de los anteriores seleccionadores Rueda y Vizuete si Ecuador iba a mejorar con Quinteros, a encontrar un estilo más agradable a la vista, traspasar como por arte de magia el éxito de su labor en Emelec  al seleccionado ecuatoriano, les respondí a todos que había que esperar, que Ecuador es una selección que lucha contra la poca calidad de sus defensores, que algunos internacionales están algo maduros y había que dar el testigo a nuevos con poca experiencia.

Siempre existen síntomas, no solo se ven en el campo de juego, aparecen en las palabras, en las ideas prometidas por Quinteros, ha prometido mucho su gran cantidad de éxitos como técnico en los campeonatos de Bolivia y Ecuador, con gran cantidad de títulos, pero la lección está aprendida, no es lo mismo dirigir clubes, las selecciones son otra cosa, y para agravar más este problema Quinteros habló mucho desde que lo nombraron, prometió demasiado, engordó mucho la ilusión, que lamentablemente se reventó como un globo muy inflado, hasta pocas horas del encuentro contra Chile advirtió que no entrena para defenderse, y tuvo que hacerlo ante la presión de los locales, para muestra un botón, Miller Bolaños de marcador bis.

Otro síntoma es el triste éxodo de jugadores importantes en el último tramo rumbo a la Copa América: Antonio Valencia, Felipe Caicedo, Michael Arroyo, Jaime Ayoví, Angel Mena, unos por propia iniciativa, otros por lesión, se extrañan a todos, no por gusto se llama como referente a nivel mundial del fútbol ecuatoriano a Antonio Valencia, hace falta, por más que muchos no lo quieran, igual la calidad de Felipe Caicedo, ambos pidieron no estar, Valencia incluso estando en la lista de 30, creo que si era una copa del mundo, habrían estado, piensan que la Copa América no interesa.

Hablo de ilusión pues el futbolero en general en Ecuador desea un paso ecuatoriano por un evento internacional que deje huella, pero la realidad es otra, no creo que el técnico Quinteros sea un mal profesional, pero tampoco es un mago, no confiesa las taras que existen en nuestro fútbol, pero el hecho que no las cite públicamente no quiere decir que no existan, sufrir hasta ahora 5 goles por grandes errores propios, en donde la mayoría tienen que ver con el sistema defensivo, la desconcentración tiene un porcentaje en la pobreza mental de la mayoría de seleccionados al no probar estar con 5 sentidos en su trabajo, Quinteros no ha podido meterles eso en la cabeza, y tener que levantar marcadores en contra siempre es muy difícil. Se rescata la reacción a la tonelada de goles recibidos en Valparaíso, pero un equipo normal no debe pelear siempre contra la adversidad, alguna vez debería comandar y manejar un partido, los dos han sido parecidos, aunque con Bolivia se necesitaba de una hazaña, justo contra Bolivia que dejó de ser cliente de los ecuatorianos.

Mucho hay que trabajar para quitarnos los ecuatorianos lo que hasta ahora es nuestra realidad, que debemos apelar a nuestro jugador número 12, la altura, la que nos ha llevado a tres mundiales, por bajar demasiado el nivel de nuestros rivales  en el estadio nacional , el Atahualpa, cuando se juega Copa América en territorios llanos, sin esa ventaja, aparecen los errores defensivos que provocan los ataques rivales, incluso bolivianos, se cierran con mucha energía los contrincantes y no encontramos espacio ante su energía inagotable, lo que escribo debería hacer pensar a nuestros internacionales, los resultados de ahora y décadas atrás hacen buena la teoría de jugar con ventaja, Quinteros y los suyos deben hacer esfuerzos para convencernos que  pueden vencer en cualquier terreno, que Ecuador sea un equipo que ilusione y crezca, no se puede vivir solamente de intenciones, el deporte exige realidades, a hablar menos y laborar más, las eliminatorias para la próxima copa del mundo están a las puertas.

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