Opinión

Patricio Cornejo
@PatoCornejo
Periodista del Grupo Caravana

 

Los antecedentes recientes juegan en cualquier competencia deportiva, Ecuador enfrentó a un equipo que realizó un muy buen mundial Brasil 2014, los nuestros no, incluso provocaron rumores de guerras intestinas, Chile salió fortalecido del evento brasileño con el mando de Sampaoli.

Pedir resultados inmediatos a un equipo que está variando de estilo, como Ecuador, que completos no se puede exigir grandes presentaciones, más aún si se bajaron algunos de la camioneta por distintas razones, escribo estas líneas sin ningún deseo de dar pretextos a un grupo que inició con derrota frente a un equipo superior, que algunos no pudieron repetir lo que hacen en sus clubes, no olvidemos que es fútbol internacional, hay que saber jugarlo como lo hacen todos los chilenos, que cumplen con muchas tareas, algo que por ejemplo a M. Bolaños se le hizo un problema trigonométrico al moverlo a la izquierda.

En el duelo táctico perdimos de largo, no pudo sorprender Ecuador con excepción de las internadas de Montero que no fueron aprovechadas por nadie, en ese sentido los chilenos se parecieron pues todas sus jugadas de primer tiempo no llegaron a la red, por sus fallas o por aciertos defensivos ecuatorianos, disfruté de los movimientos chilenos, a pesar que no marcaban gol, demostraban que era cuestión de tiempo anotar, que llegaron por errores ecuatorianos, es verdad, pero producto del peso de ofensiva chilena. Mal hizo Quinteros en reducir la derrota a un penalti, debería mejorar el rendimiento de sus ofensivos que tienen que  apoyar a la defensa de la escuadra, como el caso de Montero, que buscó solución en pegarlo a su espalda a M. Bolaños, es decir no pedir repliegue a Jefferson, Isla vivía adelantado en plan atacante, por la otra banda creo que cumplió esa tarea táctica F. Martínez, titular en lugar de un recién recuperado R. Ibarra.

Por la parte media, lo mejor de Chile: Díaz, Aranguiz , Vidal y también Valdivia, con su constante rotación, más el apoyo de marcadores y “Maravilla” Sánchez crearon siempre superioridad, que no terminaron directamente en la red, pero desgastaron a los volantes ecuatorianos que no pudieron cumplir bien ninguna de sus tareas, Lastra arriesgó la expulsión, por eso fue cambiado por P. Quiñónez, la superioridad chilena en la cintura de la cancha fue evidente y decisiva en el resultado.

Lo bueno de Ecuador es que salió indemne del primer envite, negar que era posible perder es como no vivir en este planeta, los puntos futuros están en la mesa, para recogerlos hay que jugar y luchar, obligados a ganar a los del altiplano en Valparaíso, para llegar al estratégico partido con México con 3 puntos en la tabla, más claro, los bolivianos deben pagar los platos rotos para seguir con vida en Chile.

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